El pasado martes en el Palau de la Música Catalana, la Franz Schubert Filharmonia inauguró las celebraciones de su 20 Aniversario con un concierto de elevada sensibilidad y emociones intensas. Bajo la dirección de Tomàs Grau, y con la presencia de la violinista Lisa Batiashvili, la velada se convirtió en una auténtica fiesta del poder de la música para hacernos felices.
Batiashvili cautivó con un Mozart lleno de delicadeza y fantasía, donde cada frase, cada articulación, era cuidada con una elegancia exquisita. La orquesta respondió con pianísimos de una sutileza excepcional, creando un diálogo refinado y lleno de complicidad con la solista.
En la segunda parte, Grau condujo la Quinta Sinfonía de Beethoven con una intensidad vibrante. La orquesta, sólida y llena de color, desplegó toda su riqueza tímbrica con una versión que hizo vibrar la sala modernista. Una velada para recordar, llena de belleza y entusiasmo, que marca el inicio de un cumpleaños muy especial para una orquesta que ama la música y vive para compartirla.
Lisa Batiashvili y la Franz Schubert Filharmonia
ofrecieron el siguiente bis:
Massenet: Méditation de Thaïs





















Fotos por Martí E. Berenguer