La música sinfónica forma parte de la vida cultural de la demarcación de Tarragona durante todo el año, pero es en otoño cuando la Franz Schubert Filharmonia concentra una parte especialmente significativa de su actividad en el territorio. Un ciclo de conciertos que, temporada tras temporada, acerca grandes obras y artistas a ciudades como Tarragona, Reus y Vila-seca.
El otoño de 2025 fue el punto de partida de una nueva edición de los Conciertos Sinfónicos de Otoño, un ciclo que llevó a la Franz Schubert Filharmonia a diferentes escenarios de la demarcación de Tarragona. Desde las Cuatro Estaciones de Vivaldi en el Teatre Fortuny de Reus hasta la presencia de grandes artistas internacionales en el Teatre Tarragona, la programación volvió a poner el territorio en el centro de la actividad de la orquesta.
El violinista Paul Huang, la gran pianista ucraniana Anna Fedorova y el director Rune Bergmann, o la participación de la Franz Schubert Filharmonia junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, el Coro Nacional de Colombia y las solistas Katja Maderer y Martina Baroni en aquella Segunda Sinfonía de Mahler, convirtieron van convertieron el otoño en una muestra de la dimensión artística que la orquesta quiere compartir con el público de Tarragona.
Porque llevar la música sinfónica al territorio no significa únicamente programar conciertos. Significa generar una actividad cultural estable, dar continuidad a los espacios que la acogen y hacer posible que el público pueda disfrutar cerca de casa de intérpretes, directores y grandes obras que forman parte de los principales circuitos de la música clásica internacional.
Esta voluntad tiene continuidad este otoño de 2026, con una nueva edición de los Conciertos Sinfónicos de Otoño. El ciclo volverá a hacer parada en la demarcación con la Quarta Simfonia de Mahler, que llegará al Auditorio Josep Carreras de Vila-seca el 4 de octubre; el Concierto para piano núm. 1 de Chaikovski, con Yulianna Avdeeva, en el Teatro Tarragona el 22 de octubre; el Réquiem de Mozart, el 12 de noviembre; El Pessebre de Pau Casals, el 17 de diciembre.
Esta continuidad responde a una forma de entender el proyecto de la Franz Schubert Filharmonia: una orquesta arraigada en el territorio y con vocación de proyectarlo. El Vendrell es la sede artística de la orquesta y un espacio indisociable de su identidad, vinculada al legado de Pau Casals. Tarragona alberga una parte de la actividad de la orquesta y también parte de sus oficinas. Y ciudades como Reus y Vila-seca forman parte, de forma habitual, de su mapa de actuación.
Desde esa mirada, los Conciertos Sinfónicos de Otoño son mucho más que un conjunto de actuaciones. Son una forma de hacer territorio a través de la música: de crear hábitos culturales, acercar la música sinfónica a nuevos públicos y contribuir a una oferta cultural diversa y de calidad en toda la demarcación.
Una apuesta que cuenta también con el apoyo de la Diputación de Tarragona, que contribuye a hacer posible la continuidad de este proyecto y reforzar la presencia de la música sinfónica en el territorio.
Para Franz Schubert Filharmonia, la demarcación de Tarragona es mucho más que un lugar donde actuar: es parte del lugar del que venimos, del proyecto que somos y del territorio que queremos seguir haciendo vivir a través de la música.