
El pasado martes 15 de marzo, la Franz Schubert Filharmonia, Alexei Volodin y Tomàs Grau cerraron una gira de cinco conciertos que les ha llevado a actuar en ciudades como Tarragona, Lérida, Madrid, Valladolid y Barcelona.
Una noche mágica en la que el pianista Alexei Volodin demostró su solvencia y seguridad en las extremadas dificultades del Concierto para piano núm. 2 de Brahms. Volodin deslumbró con frases llenas de luz y vitalidad, siempre en perfecta comunión con la orquesta, como en el emotivo y delicado Andante.
Volodin nos decía al acabar la gira 'En todo momento me he sentido arropado por la energía y generosidad del maestro Grau y de la orquesta. Ha sido un placer hacer música con ellos y estar en su debut en Madrid'.
En la segunda parte, el maestro Tomàs Grau y los músicos de la orquesta se entregaron en cuerpo y alma, para ofrecer una Quinta de Chaikovski que fue directa al corazón. Lirismo y pasión, esperanza y tragedia se mezclan en esta sinfonía que Grau dibujó con claridad y emoción hasta culminar en el maravilloso y sobrecogedor Finale.

