Brahms pasó muchos veranos en Thun, un pintoresco pueblo suizo rodeado por los Alpes. El paisaje y la atmósfera ofrecían al compositor el espacio perfecto para crear y reflexionar. Fue en ese escenario idílico donde, en 1887, Brahms compuso su Doble Concierto para violín, violonchelo y orquesta, y lo dedicó a su viejo amigo, el violinista Joseph Joachim.
Hacía años que su amistad se había resquebrajado a raíz de la separación de Joachim con su esposa, en la que Brahms se había posicionado junto a ella. Esta discrepancia había creado una distancia dolorosa entre los dos músicos.

Brahms dedicó el concierto a Joachim, con la esperanza de restablecer su relación.Clara Schumann, amiga íntima de ambos, escribió: "Este concierto es una obra de reconciliación—Joachim y Brahms han vuelto a hablar de nuevo por primera vez en muchos años."
El 18 de octubre de 1887, el Doble Concierto se estrenó en Colonia, con Joseph Joachim en el violín y Robert Hausmann en el violonchelo, bajo la batuta del mismo Brahms. El Doble Concierto mostraba un diálogo entre el violín y el violonchelo que, para quienes conocían su historia, era el reflejo sonoro de una amistad reencontrada, un canto a la verdadera amistad.

REPERTORIO
J. Brahms: Doble concierto para violín, violonchelo y orquesta, op. 102
F. Mendelssohn: Sinfonía núm. 3, op. 56 ‘Escocesa’
INTÉRPRETES
Daishin Kashimoto, violín
Alexander Chaushian, violonchelo
Franz Schubert Filarmonía
Tomàs Grau, director