22.05.2025
Programa social

Un palco para compartir, la música como espacio de encuentro y transformación

Durante la temporada 2024-25 en el Palau de la Música Catalana, la Franz Schubert Filharmonia ha impulsado una iniciativa sencilla pero profundamente significativa: poner a disposición uno de los palcos del auditorio como Palco Social. Concierto tras concierto, este espacio se ha abierto a personas que, a menudo, no tienen fácil acceso a la música sinfónica, pero que pueden disfrutarla y enriquecerse tanto —o más— que cualquier otra.

 

Gracias a la colaboración con Teaming, la plataforma solidaria que canaliza microdonaciones de un euro al mes para causas sociales, se ha invitado a colectivos y entidades de todo el país que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad. Un total de 54 personas han pasado por el Palco Social a lo largo de ocho conciertos, procedentes de realidades muy diversas: personas sin hogar acogidas por la Fundación Arrels, niños y niñas del Raval que hacen música en Xamfrà, mujeres acompañadas por Fundación Amaranta, menores formados en Vozes, profesionales de la Asociación Anita que apoyan a la infancia con cáncer, personas refugiadas vinculadas a la OCC, pacientes con enfermedades raras como CADASIL, y usuarios y usuarias de la Fundación Isidre Esteve.

 

Con esta acción, la Franz Schubert Filharmonia reafirma uno de sus valores fundacionales: que la música es para todos, un bien común capaz de transformar, reparar y generar comunidad. Abrir un palco significa abrir una ventana: a la belleza, a la experiencia compartida, al derecho universal a emocionarse.

 

Queremos agradecer especialmente la complicidad y generosidad de Teaming, una organización que demuestra que, con solo un euro al mes y mucha convicción, se pueden lograr grandes cosas. Su labor, basada en la fuerza colectiva de los pequeños gestos, ha sido clave para hacer llegar la música allí donde puede tener un impacto más profundo.

 

La temporada llega a su fin, pero el recuerdo de cada mirada emocionada y de cada silencio compartido dentro de ese palco nos confirma algo: la música no solo se escucha, también acompaña.

 

www.teaming.net