El pasado lunes, Ermonela Jaho conmovió en su debut con la Franz Schubert Filharmonia en el Palau de la Música Catalana. La soprano nos encandiló con su técnica perfecta, la belleza de una voz privilegiada, inteligente y con una veracidad vital que se percibe en cada nota. Tomàs Grau y la Franz Schubert Filharmonia insuflaron de emoción las partituras de Puccini y todos juntos emocionamos con la inocencia, los sueños y las tragedias de las grandes heroínas del genio de Lucca.
En la segunda parte, estrenamos la primera sinfonía de Albert Guinovart, la Sinfonía dels Àngels, obra de encargo de la Franz Schubert Filharmonia para este concierto. La Sinfonía de Guinovart hizo estallar el Palau en un juego infinito de texturas y colores orquestales maravillosos. La obra es un viaje emocional que, de nuevo, con la voz de Ermonela Jaho y la sabia dirección de Tomàs Grau logró un gran éxito.
Guinovart es un artista fuertemente vinculado a la historia de nuestra orquesta. Fue nuestro primer artista residente y le hemos encargado y estrenado varias obras a lo largo de los años: obras para coro y orquesta, partituras para solistas y orquesta así como la ópera Alba Eterna.
Desde la Franz Schubert Filharmonia sentimos un gran privilegio al contribuir para ampliar el patrimonio del corpus sinfónico catalán y nos honra compartir estas obras con nuestro público.
El bis que se ofreció fue:
Verdi: Ave Maria (Otello)




















Fotos per Martí E.Berenguer